El buho

El búho,protector y guardián de la noche, representa la sabiduría. Sabe guardar y también desvelar secretos. Representa nuestra parte intuitiva, el saber que poseemos y no manifestamos.
En general, las criaturas nocturnas son un símbolo de sabiduría interior, de intuición y capacidades psíquicas, y las aves en general fueron consideradas en muchas culturas como mensajeras entre las criaturas terrenales y las espirituales, así como entre el mundo de los vivos y el inframundo. Algunas tribus, entre los indios nativos americanos, atribuyen a los búhos la sabiduría y el conocimiento sagrado, y utilizan sus plumas en ciertas ceremonias rituales para sentirse ayudados y protegidos en sus actividades nocturnas.
El búho se asocia también a la Luna y expresa simbólicamente la timidez, la soledad y la melancolía de las noches en las que ésta permanece oculta. Por eso, en lenguaje coloquial, se le llama “búho” a la persona que es introvertida, que se aísla y rehuye todo lo que sea trato social o relación con los demás.

Los druidas llamaban auguradores a los búhos, pues creían que en el silencio de la noche, su ulular avisaba a los caminantes de algún peligro o llamaba a los moribundos hacia la otra vida (en concreto, el búho blanco era una señal de muerte inmediata para el que lo veía).
En una de las más famosas monedas antiguas griegas, el dracma, aparece portando en una de sus caras la cabeza de Atenea y en la otra un pequeño búho con una rama de olivo en el pico. Igualmente el búho se convirtió en el símbolo de Hécate, la diosa de la magia y los hechizos, que es capaz de ver en todas las direcciones.
Durante la Edad Media el búho adquirió connotaciones un tanto negativas, ya que se creía que los búhos eran magos o brujas disfrazados.
Hoy en día, y al contrario que en otras épocas anteriores, el búho transmite simpatía y se cree que un encuentro casual con él es señal de buen augurio. De hecho, vaticina suerte en casi todos los terrenos, especialmente en el económico. Incluso en Europa del Norte aún se cree que al mirarlo cara a cara nos transmite su poder místico, su inteligencia y su intuición.